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El coleccionismo en las cortes virreinales de la casa de Austria en Hispanoamérica
Congreso Internacional del 7 al 10 de marzo 2017
Museo de América, Madrid
Presentación

Congreso Internacional

El coleccionismo en las cortes virreinales de la casa de Austria en Hispanoamérica

6 al 10 de marzo 2017


Organizado por: El Museo de América (Madrid. España), El Colegio de Michoacán (Michoacán, México), el Centro de Estudios Mexicanos/UNAM- España.

El rey Felipe II tuvo que enfrentar el desafío de gestionar el legado político carolino, que no contemplaba la compleja trama organizativa que se desarrollaría en sus reinos y como consecuencia, la intermediación que sufriría la figura ideal del virrey que había perfilado su padre. Éste, en un testamento fechado en Augusta el 18 de enero de 1548, dibujó un panorama completo de la monarquía y de los problemas del gobierno de los distintos territorios que la componían. Firmado como “Vtro. buen padre Yo el Rey”, Carlos V dejó un decálogo político donde puso especial énfasis en   

“la seguridad, quietud y buen gobierno de los dichos Reynos, estados y señoríos que os dejare, los cuales será imposible visitar todos por Vra. persona muchas veces ni aun las que se requiere por la distancia que contienen unos de los otros y ser tantos y tan grandes, que los Viso Reyes y Gobernadores que a ellos enviaredes sean tales y de tales partes como veis que conviene eligiendo para ello hombres de ciencia, experiencia y conciencia, suficiencia, sagacidad, prudencia y cordura que sepan de materia de estado y gobierno y bien intencionados que es la principal piedra de este edificio, buscando hombres para oficios y no oficios para hombre. Finalmente, de quien tengáis satisfacción de que con su prudencia y presencia no hará falta la vuestra que esto es, ser propiamente Viso Reyes”.

La presencia de los virreyes originó la coexistencia de muchas cortes que dieron un perfil particular a la monarquía hispánica. La corte no se entiende sólo como el espacio donde se encuentra el rey y el conjunto de instituciones e individuos creados para ejercer la administración de la corona, sino también en las réplicas de distintos calibres, donde se encuentran las instancias de la representación regia. Aquello que lejos de separar o dividir el poder, lo magnifica y cohesiona por medio de una red construida con diversos niveles de tensión. El cargo virreinal merece ser considerado como centro de distintas cortes virreinales, las cuales promovieron entre las clases dirigentes de los respectivos reinos unas pautas de conducta y sociabilidad que intentaron mimetizar las de la corte real. Es cierto que ocupar un virreinato en Indias no era el principal objetivo de una carrera al servicio regio. Pero podía ser un buen inicio o la manera de salir del ostracismo del servicio real en el que cayeron algunas algunas familias de la elite peninsular. Algunos virreyes ocuparon después de Indias los ansiados virreinatos italianos, otros se integraron a los Consejos y fueron menos aquellos que quedaron fuera de la gran sombra del patrocinio regio en sentido amplio. Los aspirantes a cargos del servicio del rey consideraban que éste repartía los puestos por una de tres consideraciones: o por los servicios personales, o por los heredados, o por las buenas esperanzas de los venideros, cuando el sujeto era “de gran suficiencia”. En consecuencia, los pretendientes a cargos muestran con orgullo las condiciones de su casa y de su sangre.

PIE de imagen - Anónimo, s. XVII. Museo de América, Madrid

Instituciones convocantes:

El Museo de América (Madrid. España), El Colegio de Michoacán (Michoacán, México), el Centro de Estudios Mexicanos/UNAM- España.

Colaboran:
México
España

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